Familia
Por: Actual Inmobiliaria / 6 de noviembre 2017
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Ecología para niños Enseñarles cómo cuidar el planeta

Cambio climático, calentamiento global, reciclaje, desarrollo sostenible. Estos y otros conceptos tienen cada vez más importancia y nadie, ni siquiera los más pequeños, puede estar ajeno a ellos.

Muchas veces los niños están más adelante que nosotros en temas de tecnología y de innovación, y tienen mejor adaptación al cambio que los mayores. Pero puede ser necesario que les reforcemos el conocimiento que les permite a ellos ser personas más cuidadosas aún de lo que son con el planeta.

Aunque el tema de la protección del medio ambiente parezca a veces complejo, cada uno de nosotros puede hacer mucho por él, educando a los más pequeños de la casa como ciudadanos cuidados con el entorno que les rodea. La clave está en explicar con conceptos sencillos y, sobre todo, predicar con el ejemplo.

Regla de las 3 R
Esta ya lo conocen bien muchos niños, pero no está demás recordárselas. Se basa en los conceptos de reducir, reciclar y reutilizar. Esto es, reducir la cantidad de basura generada, de papel empleado o de agua consumida. Por ejemplo, la duración de la ducha, sobre todo si están comenzando a tomarla solos, es un tema importante y el momento para internalizarlo resulta ser el más indicado.

Reciclar se refiere a todos los materiales que sea posible, desde el papel a las basuras, pasando por juguetes y envases de todo tipo. Pensemos en cuánto papel se desecha en nuestra casa. Diarios, revistas, regalos, bolsas de compras, hojas impresas por nosotros mismos y que ya no necesitamos. Enseñémosles cómo funciona el clóset ecológico para la clasificación y reciclaje de basura – papel + cartones, vidrio, plástico + latas, pilas y bacterias – implementado en los edificios Actual, que cuentan con una zona de esta actividad.

El otro concepto es reutilizar todos los objetos de la casa, dándoles un nuevo uso. La caja de la televisión puede ser un perfecto baúl para guardar juguetes y una camiseta vieja puede permitirnos hacer una marioneta, una lata de bebida puede transformarse en un portalápices.

Con cariño y sin dudas
Lo importante es que el tono en que les conversemos sobre estos temas sea amigable, pero a la vez certero, sin vacilaciones que les dejen espacio para dudas. Y que el momento sea el más adecuado, especialmente cuando los temas se están presentando. Por ejemplo, enséñales que la llave del agua no necesita estar corriendo mientras se lavan los dientes, pues para eso se cuenta con vasos destinados para ese propósito. Así también, que los cuadernos hechos de papel reciclado son los mejores para el medioambiente; es algo que entienden mejor cuando llegue el momento de comprarlos.

A la hora de usar los puntos limpios, es bueno que lo hagan en familia, entendiendo cómo funcionan y para que sirve cada contenedor. En la casa, que se acostumbren a separar las basuras, entre la que es orgánica y la que no lo es, y a separar los papeles sabiendo que el destino de diarios y revistas no puede ser el tarro de la basura.

Es bueno además darles algunas responsabilidades. Tal como cuando se ocupan de alimentar a sus mascotas, pueden ser ellos también quienes se encarguen de separar algunos materiales cuando estos se desechan. Incluso más; podemos llegar a designarlos como una especie de inspector que vigile que el resto de la familia cumpla con el reciclaje en el hogar. Ello les hará más atractivo aún este aprendizaje.

Hora de manualidades
Las inquietudes ecológicas suelen ser más fuertes en los niños y en algunos casos ellos pueden ser muy estrictos, como por ejemplo cuando ven a sus padres fumar sin tener cuidado por contaminar. Pero es importante también que nosotros les ayudemos a canalizar esos intereses. Una manera es incentivarlos a que se ocupen en hacer manualidades con material reciclado.

Existen materiales que resultan ser infaltables en nuestras casas y que siempre sirven para hacer algún objeto útil o decorativo, o ambas cosas. Ahí están los mismos diarios y revistas tubos de papel higiénico o de toallas de papel, cartulinas, tapas de botella, latas de bebida, cajas de huevos, envases de margarina, de helado o comida de delivery, palos de helado, botones, hilo y tantos otros.

Muchos de ellos nos sirven para confeccionar muñecos, títeres, móviles, casas en miniatura, tambores, maceteros pequeños y otros variados objetos. Y algunos de ellos son útiles también para guardar cosas o esa comida que nos sobró del almuerzo o la cena y que hay que refrigerar. Si lo pensamos bien, no es siempre es tan necesario que compremos más cajas y contenedores.